viernes, 9 de octubre de 2009

Malos tiempos para la lírica

En una entrevista reciente el cineasta Alejandro Amenábar respondía así a una pregunta sobre si Ágora, su última película, podría haberse rodado en este año de crisis: "No, imposible. Es un proyecto muy delicado y complejo, muy ambicioso. Este año no corren buenos tiempos para la lírica".

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Así cantaban Golpes Bajos su canción "Malos tiempos para la lírica" en 1983:

El azul del mar inunda mis ojos,
el aroma de las flores me envuelve,
contra las rocas se estrellan mis enojos
y así toda esperanza me devuelve.
Malos tiempos para la lírica

Las ratas corren por la penumbra del callejón,
tu madre baja con el cesto y saluda,
seguro que ha acabado tu jersey de cotton
...puedes esbozar una sonrisa blanca y pura.
Malos tiempos para la lírica

Seguro que algún día cansado y aburrido
encontrarás a alguien de buen parecer,
trabajo de banquero bien retribuído
y tu madre con anteojos volverá a tejer
Malos tiempos para la lírica

Hoy casi todo el mundo está sufriendo las consecuencias de la crisis de una u otra manera. Yo por ejemplo hace algunos años vendía unas cuantas fotos en cada exposición, con una media anual que llegaba fácilmente a las 25 o 30 ventas. Ahora todo ha cambiado y ya ha pasado más de un año desde la última vez que una de mis fotos expuestas encontró comprador, y eso a pesar de haber mantenido el ritmo de exposiciones con obras a la venta y bajado los precios.

También hay quien dice que los períodos de crisis son los más fértiles para la creatividad de los artistas... Algo que supongo que tenía sentido cuando los artistas eran artistas, pero no en esta época en la que la mayoría se han convertido en especuladores, sus firmas en marcas, sus obras en productos, y los compradores en una panda de atontados que paga el valor de las marcas sin atender a la calidad de los productos por sí mismos. Damien Hirst es el ejemplo superlativo de todo ello. Sus obras se venden por millones de euros antes incluso de existir o haber sido apreciadas por alguien. Su última ocurrencia fue sacar una nueva serie de obras directamente a subasta, sin pasar antes por ninguna exposición. Así que da igual que la obra guste o no, que conmueva, horrorice, indigne, espante, emocione o cuente algo relevante. A nadie le importa; apenas nadie va a ver esas obras y a nadie le importa que así sea, ni tampoco que el arte pierda así todo valor de comunicación y todo valor social ante su valor de mercado. Los compradores de esas obras inéditas (que los hubo y muchos) consiguieron sus productos, Damien sumó unos cuantos millones de euros a sus cuentas bancarias y la cotización en bolsa seguro que no dejará de subir...

En fín. No sé por qué todo esto me recuerda a aquello que decían antiguamente los ladrones: ¡la bolsa o la vida!

(La foto que he puesto arriba la he titulado igual que el texto, "Malos tiempos para la lírica", y es un regalo para quien lo quiera tomar. Renuncio en este caso a mis derechos de autor para que cualquiera al que le guste puede descargarse el archivo y hacerse una buena copia de la foto al tamaño que quiera)

(The picture I show in this post has the same title as the text, "Malos tiempos para la lírica", and it´s a gift to whoever wants to take it. In this case I waive my copyright so that anyone who likes the photo can download the file and get a good copy from it at any size)

6 comentarios:

Cris dijo...

Hola, la foto me ha encantado y aprovecho tu permiso para cogerla y quedármela, es preciosa de verdad. Gracias.
Y sobre tu texto, totalmente de acuerdo... y espero que vengan tiempos mas provechosos en breve para todos (incluida yo, je je).

Un abrazo y continua trabajando tan tan bien! Suerte!

rblanco dijo...

Muy buena la fotografía, con ese contrate entre la sombra de la ¿higuera? y el cielo con esas nubes rosadas que le dan luz a la fotografía.

Cuánta razón hay en lo que dices -y no sólo en el orden artístico, sino en todos los órdenes-. Recuerdo a un pintor -cada vez que digo ésto la gente casi me "mata"-, llamado Salvador Dalí, que fue un gran pintor hasta que se le ocurrió destrozar el arte pictórico y hacer payasadas que "imitaban" la pintura. Payasadas que alcanzaban miles de dólares. Lo recuerdo "pintando" un cuadro a base de tirarle al lienzo desde huevos, pintura, frutas y cuanta cosa se le ocurría. Es lo hacía Dalí y era como si pintase dios. Lo hacen otros y ya se sabe...

Buen grupo Golpes Bajos.

Yo también la bajaré, si me lo permites, cuando tenga tiempo la integraré en la cabecera de mí blog.

No te desanimes, y continúa haciendo esa fotografía que no lleva "huevos" tirados al buen tun tun, sino que salen de buen hacer, del interior de un artista que vive lo que hace.

Un abrazo
Sofi

rblanco dijo...

Perdón, Víctor, que había leído mal la nota final. De todas formas, la he descargado para tenerla guardada.

Gracias y un abrazo.
Sofi

Víctor Aranda García dijo...

Hola Cris y Sofi,

¡qué bien que os guste la foto! Como decía podéis disponer de ella como queráis, así que Sofi que sepas que puedes usarla en tu blog sin problemas, sacarte una copia en papel o lo que sea. Se trata de una foto muy reciente y sencilla hecha al atardecer con las hojas en primer plano de un pequeño árbol (que por cierto no es una higuera, sino un brachychiton discolor o braquiquito rosado) que tengo en el balcón.

Después de leer la entrevista con Amenabar me dí un paseo para ver qué tal iban las exposiciones, y visto el panorama volví a casa frustrado y con ganas de contarlo. La idea de regalar una foto de esta manera ya la había tenido antes, pero no fue hasta ayer cuando me decidí a hacerlo por fín, y sobre todo como un gesto de compromiso con el "arte por el arte".

Abrazos, ¡y suerte!

rblanco dijo...

Pues muchísimas gracias Víctor. Es un regalo muy importante para mí. Tanto por ser tú el autor, como porque tenía en mente hacer una contraposición entre un mundo tal vez utópico - el Eden- y un mundo en que la riqueza obscena ofende a la pobreza extrema. Tú fotografía es perfecta.

Un abrazo y muchas gracias, de corazón.

Sofi

nIrVaNa dijo...

Que te voy a decir Victor...pues que espero que algún día se te reconozca tu labor, el trabajo que estás realizando y la fe que pones en ello. Te lo mereces. Vaya por delante, aunque humilde, mi reconocimiento.
Saludos y gracias por regalar una de tus fotografías.